Las autoridades de Pasto mantienen la alerta por la disminución de las lluvias durante los últimos tres meses, una situación que ha reducido los caudales de quebradas y otras fuentes hídricas que abastecen a varios acueductos comunitarios de las zonas rurales del municipio.
El comandante del Cuerpo de Bomberos de Pasto, teniente Ricardo Méndez Castrillón, señaló que la reducción de las fuentes de agua ya genera dificultades de disponibilidad en parte de los 18 corregimientos y 144 veredas. En estas zonas, numerosas comunidades dependen de acueductos veredales alimentados por quebradas, riachuelos, nacimientos y otros afluentes.
La disminución de los caudales no solo afecta el acceso al agua para consumo, sino también actividades como el riego, la agricultura y la ganadería, aumentando la vulnerabilidad de las comunidades rurales durante los periodos secos.
A esta situación se suma el incremento de incendios de cobertura vegetal. Según Bomberos, durante septiembre se habían registrado 28 incendios forestales que afectaron cerca de 300 hectáreas de vegetación, además de 38 quemas y cinco emergencias relacionadas con residuos.
Las autoridades señalaron que buena parte de estos incendios estaría relacionada directa o indirectamente con actividades humanas, entre ellas quemas que se encuentran prohibidas. Ante este panorama, Bomberos hizo un llamado al uso responsable del agua y recomendó evitar actividades que impliquen un consumo innecesario, como el lavado de vehículos, fachadas y grandes superficies.