Brasil cerró este domingo 4 de octubre la primera vuelta de sus elecciones presidenciales con una disputa marcada por la fuerte polarización entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro. Los dos candidatos fueron los más votados y se enfrentarán nuevamente en las urnas el próximo 25 de octubre, luego de que ninguno alcanzara más de la mitad de los votos válidos.
Flávio Bolsonaro, senador del Partido Liberal (PL) e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, terminó en el primer lugar con el 47,03 % de los votos válidos, equivalentes a 56.104.268 sufragios. Lula, actual presidente y candidato del Partido de los Trabajadores (PT), obtuvo el 45,16 %, con 53.876.617 votos.
Lula, de 80 años, busca continuar en la Presidencia después de haber ejercido dos períodos entre 2003 y 2010 y regresar al poder en 2023. Su campaña estuvo centrada, entre otros aspectos, en la continuidad de programas sociales y en una agenda económica y de protección ambiental.
Por su parte, Flávio Bolsonaro, de 45 años, llegó a la contienda presidencial como representante del sector político asociado a su padre, Jair Bolsonaro. El actual senador por Río de Janeiro se presentó por primera vez como candidato a la Presidencia y llevó a la campaña una agenda conservadora, con énfasis en seguridad y una mayor cercanía con Estados Unidos.
La primera vuelta contó con 12 candidaturas presidenciales registradas ante el Tribunal Superior Electoral. Sin embargo, la votación terminó concentrándose en los dos principales contendientes, que ahora deberán disputar una segunda jornada electoral.
La segunda vuelta quedó programada para el 25 de octubre. Allí, los electores brasileños volverán a escoger entre Lula y Flávio Bolsonaro para definir quién ocupará la Presidencia de Brasil durante el próximo período.

