Protección Civil activó una alerta ES-Alert para varios municipios y comarcas de Cataluña ante un episodio de lluvias torrenciales que ha afectado durante la mañana el Alt Penedès, Garraf, Baix Llobregat, Barcelonès, Vallès Occidental, Maresme y Selva. Horas después se emitieron nuevos avisos por el incremento de los caudales de ríos y barrancos, con riesgo de desbordamientos en algunos puntos.
Las autoridades pidieron a la ciudadanía evitar desplazamientos que no sean imprescindibles, mantenerse alejada de ríos, rieras y barrancos, no acceder a sótanos y trasladarse a plantas superiores en caso de que el agua ingrese a las viviendas.
Granollers ha sido uno de los municipios más afectados. La inundación de las vías obligó a interrumpir completamente la circulación ferroviaria en la ciudad, según Adif. La situación se suma a las afectaciones que ya presentaba la línea R2 Nord, que debía cubrir por carretera el trayecto entre Granollers Centre y Sant Celoni debido a las lluvias registradas durante el fin de semana.
La alcaldesa de Granollers, Alba Barnusell, pidió prudencia y recomendó limitar los desplazamientos para facilitar las labores de los servicios de emergencia. Aunque las lluvias habían disminuido, señaló como puntos críticos la Ronda Sud, la avenida de l'Estació del Nord y el aparcamiento Ramon Llull. También indicó que, hasta ese momento, no se habían registrado daños personales y que las inundaciones no habían afectado las plantas del hospital donde permanecen los pacientes.
Los ríos de la zona también han registrado aumentos de caudal, aunque sin alcanzar los niveles extremos de la madrugada del domingo. La Tordera llegó a cerca de 80 metros cúbicos por segundo en Fogars de la Selva, frente a los 260 m³/s registrados el día anterior. El Besòs alcanzó los 121 m³/s en Santa Coloma de Gramenet, después de haber llegado el domingo a un máximo histórico de 903 m³/s, mientras que el Mogent, en Montornès del Vallès, se mantuvo estable tras alcanzar los 20 m³/s.
Las lluvias también provocaron afectaciones en diferentes carreteras del área metropolitana de Barcelona y el sur de Girona. En el último balance permanecían cerradas la B-140, en Santa Perpètua de Mogoda, y la C-352, entre Les Franqueses del Vallès y Canovelles, ambas por inundaciones. La AP-7 mantenía además restricciones en los accesos de entrada y salida de Cardedeu.
Otros corredores presentaban carriles cerrados o circulación alternativa por inundaciones y desprendimientos, entre ellos la C-17, la C-35, la C-31, la GI-682 y la N-150. Mientras tanto, en Granollers los equipos de emergencia y operarios avanzaban en las labores de limpieza, retiro de lodo y recuperación de vehículos afectados por el temporal.

