El empresario Olimpo Antonio Oliver habló por primera vez sobre el asesinato de Gustavo Aponte, ocurrido el pasado 11 de febrero en el sector de La Cabrera, en Bogotá. Según las investigaciones de la Fiscalía, el crimen habría sido un error de los sicarios, quienes aparentemente tenían como objetivo al empresario del sector del oro.
En un comunicado divulgado este martes 1 de septiembre, Oliver aseguró que había recibido amenazas previamente y señaló que desde 2020 acudió ante las autoridades para impulsar acciones contra estructuras criminales que, según su versión, se estaban beneficiando de actividades relacionadas con la minería ilegal.
El empresario explicó que desde 2018 desarrolló un proyecto en el sur de Bolívar orientado a la formalización de mineros artesanales. De acuerdo con su declaración, este proceso permitió beneficiar a numerosas familias y crear nuevas empresas mineras, pero también habría afectado los intereses económicos de grupos ilegales que durante años se lucraron de esta actividad.
Oliver afirmó que, después de los resultados obtenidos mediante estas acciones, comenzaron las amenazas provenientes, según indicó, de grupos armados ilegales y guerrillas. Las autoridades investigan ahora si estos antecedentes están relacionados con el plan criminal que terminó con la muerte de Aponte.
Por el homicidio fue capturado Llanos Patermina, señalado por la Fiscalía de realizar labores de seguimiento y vigilancia antes del ataque, además de coordinar aspectos logísticos. La mujer fue imputada por homicidio agravado y porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones.