La muerte de Noelia Maximino, una turista española de 31 años que falleció tras el volcamiento de una lancha en el Parque Nacional Natural Tayrona, en Santa Marta, continúa generando cuestionamientos sobre las condiciones de seguridad del transporte marítimo y la respuesta a las emergencias en esta zona turística del Caribe colombiano.
Lidia García, amiga cercana de la víctima y compañera de viaje, relató en el programa Séptimo Día, de Noticias Caracol, los momentos previos al accidente ocurrido el 11 de agosto de 2026, cerca de Cabo San Juan. Según su testimonio, los pasajeros abordaron una embarcación que no tenía chalecos salvavidas suficientes para todos.
García aseguró que, cuando comenzaron a subir a la lancha, les informaron que ya no quedaban más elementos de protección. “Nos dijeron que ya no quedaban más chalecos y ya está. No, no hubo tiempo ni de reacción, no hubo tiempo de negarnos”, recordó sobre las circunstancias de la salida.
De acuerdo con su relato, poco después de que la embarcación se alejara de la playa, las olas comenzaron a golpearla. La lancha se volcó y los pasajeros quedaron en el agua. García contó que ella y Noelia lograron salir de la estructura, pero la emergencia se convirtió en una situación de angustia mientras intentaban mantenerse a flote.
Tras el naufragio, varios turistas que se encontraban en la playa ayudaron a sacar a los pasajeros del agua mediante una cadena humana. Noelia fue llevada hasta una zona de rocas, donde algunas personas intentaron reanimarla con maniobras de reanimación cardiopulmonar. Sin embargo, posteriormente fue trasladada a un centro asistencial, al que llegó sin signos vitales.
La sobreviviente también cuestionó la atención inicial y la disponibilidad de recursos para responder a la emergencia. “No hubo ni atención alguna ni medios, ninguno, no hubo nada”, afirmó en la entrevista, al considerar que la existencia de medidas básicas de seguridad y atención podría haber cambiado el desenlace.
Por su parte, Parques Nacionales Naturales de Colombia informó que dos guardaparques se desplazaron hacia Cabo San Juan después de conocer lo sucedido. Según la entidad, el recorrido desde el punto de control más cercano hasta el lugar del accidente toma aproximadamente 40 minutos.
Otro aspecto que está bajo investigación es la autorización de la embarcación. Julio Monroy, capitán de puerto de Santa Marta, aseguró a Noticias Caracol que la lancha no estaba autorizada para transportar pasajeros y que habría salido desde Buritaca, un sector no habilitado para ese tipo de operación hacia Cabo San Juan.
La Dirección General Marítima (Dimar) adelanta las actuaciones para establecer las condiciones técnicas de la embarcación, el número de ocupantes y las posibles responsabilidades. Entretanto, las autoridades turísticas de Santa Marta revisan los controles sobre los servicios de transporte marítimo que se ofrecen a los visitantes.
Mientras avanzan las investigaciones, el testimonio de García mantiene el foco en la disponibilidad de chalecos salvavidas, la operación de embarcaciones no autorizadas y la capacidad de respuesta ante emergencias. La familia de Noelia busca que se esclarezcan las circunstancias del accidente y se determinen las responsabilidades correspondientes.


