El presidente Abelardo De La Espriella reaccionó a la decisión del Gobierno de Estados Unidos de revocar las visas del empresario Euclides Torres y la senadora Martha Peralta, así como las de sus familiares. La medida fue anunciada el 28 de septiembre por el Departamento de Estado estadounidense, en el marco de una política de restricciones de visa que, según Washington, busca enfrentar asuntos relacionados con corrupción y narcotráfico.
Torres ha sido señalado públicamente por su cercanía con el expresidente Gustavo Petro y por su participación en eventos de la campaña presidencial de 2022. Por su parte, Peralta, senadora del Pacto Histórico y MAIS, ha estado relacionada con investigaciones y señalamientos alrededor del escándalo de la UNGRD. Estos antecedentes hacen parte del contexto mencionado en los reportes sobre la decisión estadounidense, pero no equivalen por sí mismos a una declaración de responsabilidad penal.
Tras conocerse la medida, De La Espriella celebró la decisión y afirmó que quienes defrauden al Estado no deberían continuar disfrutando de los beneficios derivados de sus actuaciones. El mandatario también planteó que podrían adoptarse medidas adicionales contra personas señaladas de corrupción.
En ese sentido, el presidente mencionó a la OFAC, la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, como una posible vía para imponer nuevas restricciones. Su referencia a la llamada “lista Clinton” fue presentada como una advertencia política sobre eventuales acciones futuras; no significa que Torres o Peralta hayan sido incluidos en esa lista.
La decisión estadounidense se enmarca, según el Departamento de Estado, en compromisos relacionados con la lucha contra la corrupción y el narcotráfico en el hemisferio, vinculados a la iniciativa denominada Escudo de las Américas.
Martha Peralta, por su parte, manifestó que conoció la decisión a través de medios y redes sociales y aseguró que hasta ese momento no había recibido una comunicación oficial con las razones específicas de la revocatoria. La senadora señaló que buscaría explicaciones por los canales institucionales correspondientes.
El episodio se produce en medio del acercamiento que los gobiernos de Colombia y Estados Unidos vienen desarrollando bajo las administraciones de De La Espriella y Donald Trump. La decisión sobre las visas constituye, por ahora, una medida adoptada unilateralmente por Washington, mientras el Gobierno colombiano ha expresado públicamente su respaldo a la política estadounidense en materia de seguridad y lucha contra la corrupción.